Ciencia para impacientes

lunes, mayo 08, 2006

¿El huevo o la gallina?

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Solemos usar esta pregunta para dar a entender que algo, por lo normal el origen de una situación, constituye un problema insoluble. A continuación propongo a los navegantes plantear el dilema del huevo o la gallina como un acertijo. Porque tiene una respuesta rigurosamente científica.

De acuerdo con la teoría de la evolución, cada nueva especie es la transformación de una especie anterior. Antes que la gallina que todos conocemos existía otro tipo de ave parecido a la gallina, pero que no era una gallina todavía, dado que le faltaba alguna característica peculiar propia de las gallinas. En un momento dado una de estas no-gallinas puso el huevo de la primera gallina, surgida genéticamente como fruto de un lento proceso de selección y cruce entre aquellas no-gallinas mejor adaptadas a las condiciones del medio. Por lo tanto, no hay misterio: lo primero fue el huevo, un huevo de no-gallina con un polluelo de gallina en su interior. Al menos eso es lo que nos permiten afirmar nuestras observaciones de la vida en la naturaleza.

(Deseo expresar aquí mi agradecimiento a Juan Manuel Soto Juárez, que fue quien me planteó este acertijo en la lejana época en la que ambos estudiábamos Física en Zaragoza.)

viernes, mayo 05, 2006

El agujero de ozono... ¿se cierra?

La capa de ozono parece estar presentando señales de recuperación según una reciente investigación publicada esta semana en Nature. Sin embargo, aún no está claro si este incremento en los niveles de ozono se ha producido gracias a una reducción de los productos químicos que la perjudican o es parte de la alta variabilidad que se presenta de forma natural en la atmósfera debida a los ciclos solares y los cambios en los fenómenos de transporte y temperatura.

La reducción de la capa de ozono que protege a la Tierra se debe a la acción química del cloro y el bromo liberados por los compuestos clorofluorocarbonados (CFCs), producidos por el hombre y que se utilizan en atomizadores de aerosol y equipos de refrigeración. Debido a las evidencias del descenso en los niveles de ozono en la atmósfera de las latitudes medias del planeta y el agujero generado en la Antártida se debían a la acción humana, los productos químicos que afectan a la capa de ozono fueron prohibidos con la firma del Protocolo de Montreal de 1987, que hasta ahora ha sido ratificado por 180 países. El adelgazamiento de la capa de ozono, que absorbe la mayoría de los perjudiciales rayos ultravioleta del sol, eleva los riesgos de cáncer en la piel y de cataratas en los humanos y podría además dañar los campos de cultivos y la vida marina.

Los autores del artículo, los doctores Weatherhead (Univeridad de Colorado) y Anderson (Instituto Meteorológico Danés), analizaron información recopilada a través de los satélites y estaciones en La Tierra y los datos procedentes de 14 modelos computacionales. Los científicos descubrieron que los niveles de ozono se han estabilizado o que se han incrementado levemente en los últimos 10 años. Sin embargo, una recuperación completa, si se produce, todavía podría tardar décadas. Los cambios de temperatura, los gases de efecto invernadero, el óxido nitroso y la dinámica de la atmósfera, factores que pueden modificar los niveles de ozono, influirán decisivamente en los valores futuros. La actividad volcánica en la Tierra también tiene un impacto. Por ejemplo, la explosión de 1993 del Monte Danubio en Filipinas provocó que los niveles en la capa de ozono mostraran un retroceso en varios años.


Queda aún por aclarar si estos incrementos son temporales o realmente el Protocolo de Montreal está surtiendo efecto.

Diego Sampedro

Categoría : Noticias, Ciencia

La Química y la cocina

(El siguiente texto ha sido emitido en RNE 5 "Todo Noticias")

Todos los cocineros son químicos –aunque muchos no lo sepan– y todos los químicos son cocineros, aunque también lo desconozcan. De hecho, la química empezó en la cocina y las primeras reacciones químicas se produjeron, asando alimentos, cociéndolos, mezclándolos, haciendo emulsiones, sazonándolos, friéndolos, filtrándolos, espesando salsas y destilando líquidos, llegando incluso a dominar empíricamente algunas operaciones bioquímicas, como la fermentación para producir vino, cerveza y miles de clases de quesos y panes.

Los primeros aparatos y operaciones de los alquimistas se tomaron prestados de la cocina, y las ollas, los peroles, los alambiques, los morteros, los hornos y las grandes cucharas para revolver las mezclas fueron los instrumentos con los que se comenzó a trabajar con el mercurio, el azufre, el carbón y toda clase de mejunjes en búsqueda de recetas para producir oro, la piedra filosofal y la eterna juventud.

Estos aparatos y procedimientos se fueron modificando poco a poco y algunos se devolvieron a la cocina notablemente mejorados, siendo quizás los ejemplos más clásicos el de la olla a presión –que permite cocinar a temperaturas más altas que con el agua o el aceite- y el “baño maría”, que todo cocinero conoce y que se debe a la alquimista “María la Judía”, así llamada porque el gran alquimista Zoísmo se refería a ella diciendo que era hermana de Moisés, pues podía calentar a 100 grados los alimentos sin que se mezclasen con el agua.

Pero la química sobre todo aportó a la cocina el conocimiento del por qué de las cosas y cuál es la influencia de los diferentes ingredientes y operaciones en el resultado final de un buen plato.


José Ignacio Barriobero

Categoría: Química

jueves, mayo 04, 2006

¿A qué se deben los terremotos?

(El siguiente texto ha sido emitido en RNE 5 "Todo Noticias")

La superficie de La Tierra está compuesta por grandes placas rígidas, de hasta 100 kilómetros de espesor, que se desplazan como si fueran témpanos flotantes de hielo. Este movimiento se debe a que el manto del interior del planeta, que está muy caliente, fluye y se deforma lentamente como el hielo de los grandes glaciares. Si este calor no llega a la superficie es porque las rocas de la corteza, más frías y casi rígidas, actúan como aislante térmico.

El movimiento de estas placas es muy lento, en el intervalo de una vida humana no supera el centímetro, pero considerando el transcurso del tiempo a escala geológica pueden llegar a recorrer miles de kilómetros. En este desplazamiento, las placas colisionan y se arrugan como los pliegues de una tela dando lugar a nuevas montañas y cordilleras. Así, el Himalaya surgió hace unos cincuenta millones de años cuando la India y Asia, que anteriormente estuvieron separadas por un enorme océano, chocaron entre sí.

Los terremotos tienen la misma causa. Las fricciones entre las placas tectónicas van acumulando tensiones mecánicas que en un momento dado acaban por descargar originando los temidos temblores de tierra.


David Sucunza

Categoría: Geología

miércoles, mayo 03, 2006

La imprenta y su impacto en la cultura europea

En el devenir de la historia, varios momentos han sido fundamentales para el desarrollo de la cultura europea. Probablemente el más importante de todos ellos haya sido el siglo XV, el siglo del Renacimiento. Diversos acontecimientos contibuyeron al cambio de mentalidad que fue su origen. Por un lado, el declive del imperio bizantino, que desaperecía en 1453 con la conquista de Constantinopla por los turcos, motivó que muchos eruditos grecoparlantes huyeran hacia el oeste, principalmente a Italia, llevando consigo gran número de documentos que sirvieron para el redescubrimiento del arte y la cultura clásica. Por otra parte, el despoblamiento que sufrió el continente debido a las epidemias de peste del siglo XIV provocó la subida de los salarios de los trabajadores y favoreció la invención de tecnología que pudiera sustituir a la mano de obra. A su vez, los adelantos técnicos fueron fuente de nuevos descubrimientos que transformaron la sociedad europea. Entre ellos se pueden destacar los viajes oceánicos, que llevaron al descubrimiento de nuevos continentes, y la invención de la imprenta, que permitió la rápida transmisión de conocimientos.

En la Edad Media el saber había quedado recluido a las bibliotecas de los centros religiosos. Allí, los monjes copiaban a mano obras clásicas y religiosas en pergaminos elaborados con piel de res lo que les permitía controlar que obras eran difundidas y cuales quedaban en el olvido. El alto coste de los libros los hacía piezas raras, la biblioteca del Papado en el palacio de Aviñón que fue una de las mas completas en el siglo XIV sólo llegó a reunir unos 2.000 códices, y eran muy pocos los personaje que dada su elevada posición económica y social podían adquirirlos. Así, los libros tenían un sentido comunitario. Por ejemplo, los libros de coros medievales están escritos en grandes caracteres ya que se leían en grupo. También era común en los conventos las lecturas en voz alta durante las horas de comida o recogimiento.

A finales de la Edad Media, mientras en los conventos se iba abandonando la dura tarea de copista en beneficio de una vida más comoda, las primeras universidades y la burguesía urbana, con un mayor desahogo económico, demandaban más libros. La primera actividad relacionada con su manufactura que salió del ámbito religioso fue la encuadernación. Por otra parte, desde el siglo XII se conocía en Europa el papel pero no se pudo fabricar en gran cantidad hasta el desarrollo del molino de mazos alternantes. El papel era necesario para la imprenta cuyo primer ejemplo fue la xilografía. Esta técnica, que como el papel fue inventada en China, consiste en el grabado del inverso de un texto o dibujo en una plancha de madera dura que posteriormente es usada para imprimir varias hojas de papel. Sin embargo, la xilografía es una labor muy dura y costosa y la madera no soporta un uso prolongado en la prensa.

La aportación fundamental para el desarrollo de la imprenta fue el uso de tipos móviles que pudieran juntarse para un trabajo y volver a separarse posteriormente. Esta fue la gran idea que tuvo Johannes Gutenberg, que trabajaba como orfebre y artesano en Maguncia, alrededor del año 1440. Pero con anterioridad ya habían existido precedentes de esta invención. En la China del siglo XII, el alquimista Bi Sheng fabricó por primera vez tipos móviles de madera pero el gran número de signos que componen el alfabeto chino hizo que el invento no tuviera éxito y cayera en el olvido. Por otro lado, los encuadernadores europeos del siglo XV también utilizaban un sistema de tipos sueltos para grabar las portadas de piel y que venían a ser unos hierros con caracteres invertidos parecidos a los que se usan para marcar ganado. De hecho, Gutenberg no fue el único que tuvo la idea de los tipos móviles en su época y en similares fechas otro artesano, Lauren Janszoon Coster, diseñó en Holanda un prototipo similar aunque menos práctico.

Para desarrollar su idea con carácter de negocio empresarial, Gutenberg se asoció con un acaudalado platero, Johann Fust. Pronto advirtieron que la vida de los tipos de madera en las viejas prensas de vino que utilizaban era demasiado limitada por lo que comenzaron a hacerlos de metal, primero de plomo y luego en una aleación de éste con estaño y antimonio. El primer libro impreso en el taller de Gutenberg fue la Biblia de 42 líneas, que tuvo una tirada de 180 ejemplares, estaba formada por más de 1200 páginas y utilizaba la letra gótica. Siguiendo este ejemplo, las primeros libros impresos fueron obras religiosas y tenían un terminado lo más parecido posible a los escritos a mano. Así, la posición de mayúscula al inicio de capítulo quedaba sin imprimir para que fuera posteriormente dibujada a mano.

En 1462, Maguncia fue saqueada por las tropas del conde Adolfo de Nassau lo que llevó a la mayoría de los impresores a huir de la ciudad y extenderse por toda Europa llevando su oficio consigo. Muchos tuvieron como destino Italia donde la manufactura del libro artesanal religioso estaba más desarrollada que en Alemania. Allí, los impresores entraron en contacto con las ideas renacentistas y comenzaron a componer libros de autores clásicos griegos y romanos. En esta labor destacó Aldus Manuncio, el más importante prototipógrafo después de Gutenberg. Desde su taller en Venecia comenzó a editar libros de menor tamaño, con un formato de octavo, que los hacía más baratos y manejables y fue éste un paso fundamental que permitió una difusión más amplia de la cultura humanística.

Al inicio del siglo XVI, la imprenta ya era una industria generalizada en Europa, por ejemplo en Venecia existían más de 400 imprentas, y se había convertido en un arma fundamental para transmitir el conocimiento y las nuevas ideas. Así, el texto impreso fue esencial para divulgar la Reforma emprendida contra la jerarquía eclesiástica. Además de emitir miles de panfletos con sus ideas, Lutero publicó en 1534 la Biblia traducida al alemán, en lo que se convirtió en el primer libro de circulación masiva de la historia. Poco después, y al tomar conciencia de la fuerza de la imprenta, la contrareforma instauró la censura para luchar contra el poder democratizador del libro.

El abaratamiento de los costes al usar papeles y tintas de menor calidad y el uso de la lengua vulgar fue clave para que comenzase el proceso de alfabetización de la población europea. Y el acceso al conocimiento posibilitó que se desarrollara su capacidad crítica frente a verdades que hasta entonces se creían inmutables. Este cambio de actitud permitió la revolución científica que vendría en siglos posteriores. Revolución cuyo inicio podemos fechar en 1543. En este año fueron publicados dos hitos de la investigación científica: “De Humani Corporis Fabrica” de Andres Vesalio y “De Revolutionibus Orbium Coelestium” de Nicolás Copérnico. El primero marcó el comienzo de la investigación biológica sobre el cuerpo humano, el segundo acabó con la idea de que La Tierra es el centro del universo.

David Sucunza

Categoría: Historia