Ciencia para impacientes

miércoles, octubre 10, 2007

Primer Concurso de Cómics sobre la vida del “padre” de la Tabla Periódica

En el centenario de la muerte de Dimitri Ivánovich Mendeléiev, el científico ruso que ideó la Tabla Periódica de los Elementos, la Real Sociedad Española de Química organiza este interesante concurso. Su objetivo es que todos los estudiantes conozcan mejor su biografía de una forma original y creativa: dibujando un cómic.

Dimitri Ivánovich Mendeléiev (1834-1907) fue el creador de la Tabla Periódica de los elementos químicos y está considerado como uno de los pilares fundamentales de la ciencia moderna. Ahora, la Real Sociedad Española de Química convoca un original concurso para que los estudiantes españoles y extranjeros conozcan mejor su vida y obra. El certamen se inscribe entre los actos del Año de Mendeléiev, que a su vez coincide con el Año de la Ciencia 2007.

El concurso se dirige tanto a los estudiantes de enseñanza secundaria y bachillerato, como a universitarios de toda España y el extranjero. Los participantes deben diseñar su propio cómic sobre la época, vida y obra de Mendeléiev, destacando los acontecimientos más relevantes de su biografía. El estilo debe ser libre y el jurado valorará la creatividad de los trabajos, así como su rigor científico y su aspecto artístico.

Los originales pueden ser realizados tanto en color como en blanco y negro, y tendrán un máximo de 8 páginas, en formato DIN A4. Se admitirán tanto originales en papel como documentos digitales en distintos formatos (jpg, tif, pdf y ppt). Finalmente, el jurado seleccionará tres ganadores únicos en cada una de estas modalidades: alumnos de secundaria obligatoria, bachillerato y universidades que recibirán, cada uno de ellos, un premio de 300 €.
Los trabajos deben ser entregados antes de las 14 horas del 19 de noviembre de 2007 en esta misma dirección, junto con los datos de los participantes. Información adicional en:

http://www.rseq.org/pdfs/20071003ConcursoComicsMendeleievOK.pdf

Todos los interesados pueden solicitar más información sobre el concurso y enviar sus cómics a:

Lourdes Lozano
C-e: lourdes.lozano@rseq.org
Real Sociedad Española de Química (RSEQ)
Facultad de Ciencias Químicas
Universidad Complutense de Madrid
Ciudad Universitaria, s/n
28040 MADRID


Categoría: Ciencia, Concurso

miércoles, septiembre 26, 2007

La Teoría del Flogisto

[Emitido en el espacio "Divulgación Científica" de RNE 5 Todo Noticias - La Rioja]

En el siglo XVIII, surgió una teoría para explicar los procesos de combustión, la denominada Teoría del Flogisto. Semejante al fuego de los cuatro elementos aristotélicos, el flogisto era un misterioso fluído energético, que se desprendía de los cuerpos al arder.

Algunos años antes de la Revolución Francesa, Antoine-Laurent de Lavoisier realizó ciertos experimentos -revolucionarios entonces- sobre la combustión y la oxidación. Empleó un instrumento desconocido en los laboratorios cuasi-alquimistas propios de la época: la balanza. Cuidadosamente, Lavoisier midió la masa antes y después de la combustión, sin olvidarse de los gases emitidos, que recogía y pesaba también. Su objetivo: pesar y medir el flogisto formado. Y el resultado: obstinadamente, el flogisto tenía una masa negativa.

No podía ser de otro modo: al quemarse, los cuerpos ganan masa, combinándose con algún elemento procedente de la atmósfera. “El oxígeno”, concluyó finalmente Lavoisier. La Teoría del Flogisto volvió a la nada, de donde había salido.

Sin embargo, es probable que Lavoisier no hubiera realizado sus experimentos sin tener una teoría que verificar, y finalmente contradecir. Alguien podría concluir, que las teorías científicas son siempre útiles, incluso cuando son falsas.

Alberto Soldevilla



Categoría: Química, Historia

martes, septiembre 11, 2007

Vacas sagradas vs hamburguesas

[Emitido en el espacio "Divulgación Científica" de RNE 5 Todo Noticias - La Rioja]

Para nuestra mentalidad occidental resulta sorprendente que los hindúes no se coman a las vacas, viviendo como viven en condiciones de gran escasez. Su conducta nos parece irracional y contraproducente. El antropólogo Marvin Harris demostró, sin embargo, que la veneración de las vacas en la India constituye una exitosa y milenaria estrategia de adaptación.

Una vaca asegura a cada familia de pequeños campesinos el suministro de estiércol, que es su principal fuente de combustible y de abono, y, mientras sigue fértil, también el de leche y el de terneros, que una vez convertidos en bueyes emplean como animales de tiro. Todo ello con la ventaja de que a pequeña escala la vaca no compite por la tierra de cultivo con los seres humanos, puesto que su estómago de rumiante aprovecha la hierba de laderas estériles y baldíos. Para los cientos de millones de indios que dependen de la agricultura de subsistencia, criar vacas para el consumo de carne es una práctica insostenible y un lujo que no pueden permitirse.


Jesús Ruiz

Categoría: Antropología, Historia, Ecología, Religión

martes, agosto 21, 2007

Un sistema periódico espiral

Sistema periódico espiralBueno, pues al final participé en el concurso de tabla periódica del que hablamos el otro día, y ¡conseguí el tercer premio! No está mal. He preparado una imagen para que me la pongan aquí (aunque pierde algo respecto del pdf orginal). Por si alguen tiene curiosidad, la hice usando tikZ/PGF (junto con GNUPLOT para la espiral del fondo). Si alguien le interesa, le puedo mandar el código. Espero que os guste: (clic para ampliar)

Alberto Soldevilla

Categoría: Ciencia, Química, Concurso

miércoles, agosto 08, 2007

¿Y si al tío Tom le hubiese tocado una mansión?

Hoy hablaré de un insólito caso histórico que encontré en uno de los recomendables libros del gran escritor y periodista polaco Ryszard Kapuscinski. Se trata del nacimiento del estado africano Liberia y quien quiera una versión mejorada del relato puede encontrarla en Ébano.

Curiosamente, la historia de la Liberia independiente se inició en los Estados Unidos de América y, por increíble que parezca, fue el fruto del empeño conjunto de dos grupos antagónicos: abolicionistas y dueños de esclavos. A principios del siglo XIX, estos dos gremios unieron sus fuerzas en una única asociación, la Sociedad Americana de Colonización, con la intención de devolver a África a unos cuantos miles de antiguos esclavos liberados que se habían vuelto molestos. Naturalmente, ambos colectivos tenían motivos bien diferentes. Mientras que los abolicionistas creían estar dando una vida mejor a un grupo que ansiaban ver libre pero con quien no deseaban mezclarse, los esclavistas no querían ver negros libres andando por ahí; por aquel tiempo había unos dos millones de esclavos en Estados Unidos y no era cosa de darles malos ejemplos.

Una vez formada la Sociedad Americana de Colonización, en 1816, el siguiente paso fue recaudar el dinero necesario para comprar un pedazo de África donde llevar a los libertos negros. Y como la asociación tuvo bastante éxito, uno de sus agentes, Robert Stockton, fletó un barco rumbo a la actual Liberia seis años más tarde y, una vez llegado a las inmediaciones de lo que es hoy su capital, Monrovia, compró la tierra necesaria al reyezuelo de la zona. Son de destacar las habilidades de Stockton como comerciante ya que el trato le salió barato: seis mosquetones y una caja de abalorios. Que encañonara con su pistola la sien del reyezuelo durante las negociaciones pudo tener algo que ver en este buen precio.

Una vez adquirido el terreno, barcos procedentes de Estados Unidos fueron transportando grupos de esclavos liberados que, sin ninguna cultura y arrojados sobre una tierra extraña, se acomodaron a la zona como pudieron. Para 1847, la comunidad ascendía a unos 6000 habitantes y se proclamó la República de Liberia. Y aquí llega lo más curioso y triste de la historia. Parecería lógico que un grupo que había sufrido en sus propias carnes el oprobio de la esclavitud buscase un modelo contrario a tales prácticas al tener la posibilidad de regir su propio futuro. Sin embargo, esta comunidad creó una sociedad que era el vivo espejo de la que habían dejado en Estados Unidos. Solamente hubo un cambio: ellos pasaron a ser los amos y convirtieron a la población aborigen en sus esclavos. En su descargo, y supongo que en el de toda la especie humana, hay que decir que estos hombres reeditaron el único sistema que conocían y que, nacidos en esclavitud, probablemente no fueron siquiera capaces de imaginar un mundo en el que todos disfrutasen de iguales derechos.

Así nació una sociedad en la que un pequeño grupo de habitantes instalados en la zona costera de los alrededores de Monrovia, los antiguos esclavos americanos que pasaron a denominarse a sí mismo Americo-Liberians, se declararon únicos ciudadanos de Liberia y sometieron al resto, que habitaba principalmente en el interior selvático y sumaba el 99% de la población, en una especie de apartheid sin contenido racial. De esta forma, los pobladores oriundos no podían participar en el gobierno, les fueron asignados territorios tribales donde habitar y, por supuesto, los matrimonios mixtos quedaron prohibidos. Y como todos tenían el mismo color de piel, los américo-liberianos trataron de distinguirse por sus costumbres y atuendos. Vivían en mansiones y palacetes que eran copia exacta de los que construían los dueños de las plantaciones del sur norteamericano y, en el calor abrasador del clima tropical de Liberia, los señores de Monrovia vestían frac, sombrero hongo y guantes blancos y las damas lucían espesas pelucas y engorrosos sombreros.

En las décadas siguientes las sublevaciones de la mayoría oprimida fueron frecuentes. Y en todas ellas el gobierno de Monrovia, en manos de un partido único llamado Partido Liberal Verdadero, actuó de la misma manera: envió expediciones de castigo que encarcelaba o asesinaba a los insurrectos, decapitaba a los líderes e incendiaba sus poblados. Posteriormente, los presos se convertían en esclavos de las haciendas de los américo-liberianos o eran vendidos a otras colonias, principalmente a Fernando Poo y las Guayanas.

Este monopolio del poder duro hasta 1980. La madrugada del 12 de abril de aquel año, diecisiete soldados comandados por un joven sargento que apenas sabía leer y procedía de una pequeña tribu de la selva, Samuel Doe, entró en la residencia presidencial y descuartizó al último presidente del Partido Liberal Verdadero, William Tolbert. Por desgracia, este rudo golpe tampoco trajo un gran cambio. Volvieron a variar los amos pero no cesaron las injusticias.



David Sucunza

Categoría: Historia